domingo 15 de enero de 2012

"Tomás Segovia fue siempre fiel a la necesidad de estar en el mundo"


El poeta, fallecido en noviembre pasado, recibió un homenaje en el
Palacio de Bellas Artes

Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Lunes 9 de enero de 2012, p. a12

El poeta Tomás Segovia (1927-2011), fallecido el pasado 7 de
noviembre, fue homenajeado ayer en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio
de Bellas Artes, ceremonia que combinó la lectura de poemas –en la voz
de su hija, la poeta Ana Segovia– con intervenciones que abordaron
diferentes aspectos de su quehacer literario y pensamiento.

Para el poeta y ensayista Eduardo Vázquez Martín, además de "poeta
fundamental", "traductor imprescindible", "ensayista lúcido, original
y complejo de la literatura y la cultura", Segovia, nacido en
Valencia, y llegado a México en 1940 a consecuencia de la guerra civil
española, ha sido también "un crítico radical del poder político", un
"poeta de la resistencia".

Al Segovia de la primera década del siglo XXI “le incomodaba que a
menudo se le preguntara por el exilio y la República Española, pero no
de la guerra declarada por Bush, Blair y Aznar contra Irak. Le
disgustaba que se le convirtiera en referente de temas canonizados por
la cultura, de alguna manera domesticados, y no se le considerara lo
que siempre fue: su condición de intelectual en activo –cuya crítica
de la realidad no sólo fue siempre oportuna, sino, sobre todo, como su
crítica literaria, original y enriquecedora”.

Marco Antonio Campos, poeta y narrador, dijo que la lírica del
homenajeado está hecha "del verano de las tardes soleadas de los
pájaros migratorios que viajan como si con ellos cantara el propio
poeta". En fin, su obra encontró "su arraigo en el desarraigo".

Según el editor José María Espinasa, quien ha publicado 21 libros de
Segovia, su poesía "hace posible algo imposible"; "Tomás se manchó de
todo, a veces de polémicas que no le correspondían". En su obra "pasó
de la transparencia a la desnudez. Una de sus palabras claves fue la
fidelidad, Tomás Segovia fue siempre fiel a la necesidad de estar en
el mundo".

Rafael Segovia Albán, hijo del homenajeado, se refirió a los cuadernos
de notas de su padre, publicados con el título El tiempo en los
brazos, que "nos llevan de forma más directa a su centro telúrico",
aunque "no se trata de un diario, no intenta ser un autotestimonio",
sino "una forma de mantener en vilo el tiempo". La primera edición fue
elaborada a mano por el autor en su taller de poeta y encuadernado en
cartoncillo.

De acuerdo con el lingüista Luis Fernando Lara, "Tomás encuentra el
punto en que la poesía y la obra literaria en cualquiera de sus
géneros revela la vida, la encarna, y a partir de esa encarnación, la
relaciona con un compromiso de sentido en su análisis y su crítica,
sobre todo, de muchos acontecimientos políticos contemporáneos, así
como en particular la ideología racionalizante e naturalizante de la
historia caracterizada como posmodernismo o neoliberalmismo que
descarta la valoración humana y conduce a la perdida de la moral y la
clausura de la historia".

El narrador José de la Colina aseguró, en tono de broma, que Segovia,
a quien conoció desde los 17 años, "afortunadamente no era un ángel".
Al hablar del "aspecto de Tomás como artesano", De la Colina dijo que
"enfrentaba la posibilidad poética del mundo desde un verdadero
intento de tocarlo", de allí que haya construido su propia casa o
tocado la flauta.

http://www.jornada.unam.mx/2012/01/09/cultura/a12n1cul

 "Tomás Segovia fue siempre fiel a la necesidad de estar en el mundo"
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