Esa noche toda la familia no pudo dormir, Elsa la madre sabía bien que era lo que estaba pasando, y se lamentaba, —es que nunca habíamos vivido en la planta baja—. Esos ruidos que en la noche invadían algunas partes del departamento, eran fuertes golpes y choques a las cajas y solamente los cuartos quedaban a salvo. Y es que tenían tampoco tiempo de haber llegado aquel lugar, que muchas de sus pertenecías todavía estaban en cajas empacadas, sin abrir. Y justamente por aquellos espacios, era por donde se escuchaban los ruidos. Elsa caminaba y su mente se concentraba en saber cuantas serían, de pronto llego a la tlapalería y sin miedos pidió al tendero trampas para ratas. Tomo el producto y escucho las últimas indicaciones, la mas grande es para la rata hembra y las otras para sus crías. Salio corriendo para llegar lo mas pronto posible a su casa. Elsa estaba preocupada por sus hijos, eran todavía pequeños y corrían el riesgo de alguna mordedura. Ya estando en su casa coloco las trampas y apago todo, encerrándose en sus cuartos. Porque planta baja se lamentaba, si siempre habíamos vivido en planta alta.
Bocanadadeniebla......Planta baja
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