Bajo la luna enlutada por nubes de tormenta.
La feria de los cinco sentidos
inventa pirotecnias de amor.
Roberto Bañuelas
Vidente y fugitiva en las ancas de Diego.
Rivera que dispersa pupilas del humo.
Cejas pobladas de oscuras tempestades.
Ceño dispuesto a otra locura.
La su mirada extensa
deambula por espacios raros,
nudos aparentemente ciegos.
Sólo Frida y su olfato saben
a qué huele la piel del orbe.
Sexos y asombros gustas,
uno a uno devora la gula.
El azar no rechaza
tu tragedia diaria,
harto golosa
saboreas
los placeres
al alcance del mito,
cazuela cósmica
para el último banquete.
Has oído a las urracas fornicar.
A los cerdos defecar por la boca.
A la luna llorar su condena.
A las ranas de tu casa azul
masturbarse.
A tus deseos públicos
Y ocultos
permitir los mame
el alba negra
de la impotencia.
Complacida oíste
a las libélulas reír.
Mas de una vez
escuchaste los ecos,
mentiras nuevas;
verdades muertas.
Entre tanto ruido
y tan plomo silencio
también pudiste oír
tus propias ruinas
y proezas.
Aéreas las manos que me hicieron
cuando los dedos de Luzbel llovían.
Palpé a soles y a sombras
la huída constante de ti mismo.
El fondo fetal de tus miedos
y de tus dudas acaricié,
donde asomaste
tu propio artificio.
Diego, mi niño,
estas huellas, su acaso,
son los rostros que me diste:
mi única cara.
El mío,
fugaz y duradero tacto,
lucidez locamente
atormentada. P. 78
Emma Rueda Ramírez…….. Los sentidos de Frida
Tomado de:
Conjuro de luces
Anuario 2006, México
Mujeres poetas en el país de las nubes
Colección Vidzu
Primera edición
México
pp. 256
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